New Album from Verny Varela y La Tropa - La Rumba No Se Acaba - Salsa Dura de Colombia
Música tropical de Cuba y Francia - Rubén Paz y Chéverefusión
LA TIMBA LA TRAIGO YO - Nuevo Disco de Robert Armas y los Conquistadores de la Salsa
Beyond Salsa Piano is a history and anthology of the role of the piano in the Cuban rhythm section – from its first appearance to the present. In a broader sense, it’s a study of the tumbao – the art of creating music from layers of repeating rhythmic and melodic phrases. Whether these syncopated figures are called tumbaos, guajeos, montunos, riffs or vamps, this Afro-Cuban concept lies at the heart of nearly every popular music genre from salsa to rock , funk, R&B, hiphop and jazz.

While presented as a set of method books, the series doubles as a history course and record collecting guide for listeners, dancers, and players of instruments other than the piano.

Perhaps the most important goal of the series is to provide a comprehensive understanding of how tumbaos are constructed, their central role in the texture of Latin music of all eras, and the endless possibilities they provide for creative composing and arranging.
Spacer

Ecue Tumba

Home Base Established Albums Charts PTracks
Matanzas, Cuba 2001 2 0 0
This artist has albums available.
Spacer
Click on each album title for an expanded view.
Album Name Preview Style Price
En Un Solar De Pogolotti
Alternative text
Afro-Cuban $11.99 Buy_now
Buenavista En Guaguanco
Alternative text
Afro-Cuban $10.99 Buy_now
Spacer
Ecué Tumba (amigo tumbador) es una de las agrupaciones fijas del famoso 'Callejón de Hamel', en donde se celebran ‘Los Sábados de la Rumba’. Este callejón se localiza en el Vedado, barrio de la Habana.

Español: Cuba cuenta con una incredible fuente de percusionistas. En un solar de la barriada de El Vedado, encontramos a Ángel González Vila, un ecué (amigo) de la rumba, rodeado de tambores, cajones, bongo, catá, instrumentos brasileños como el berimbao y hasta algunos inventandos. Ángel González es de esos que ha pasado la vida con cierta filosofía: "lo mío es tocar donde me llamen vivo entre tambores desde muy niño. Lo mismo me boto para carnaval que acompaño a una estrella, que descargo en el jazz latino".

Ángelito nace el 8 de octubre de 1949 en el barrio ‘El Cerro’ que fue una zona aristocrática en la colonia y después refugio de marginales y rumberos que mezclaban lo de ayer y lo de hoy. Rumbeando en solares o tocando en carnavales encontrábamos a Ángelito por donde quiera. Perteneció a diversas comparsas como Los Componedores de Batea o La Jardinera, entre otras. En 1970 se incorpora a la Orquesta Keleyá.

Antes de terminar la década, en 1976, Ángelito se integra al Conjunto Folklórica Nacional y la orquesta de Obdulio Morales en el teatro Mella, hasta que en 1988 Sergio Vitier organiza el grupo Oru al que se une hasta 1988. "La experiencia con el Oru -recuerda Ángelito- fue muy promotedora, porque se le daba un toque más contemporáneo. Vitier es un músico consagrado. Por ahí han pasado estrellas como Rogelio Martinez Furé y Orlando López (Cachaito). La idea del grupo era homenajear a un legendario rumbero: Jesús Pérez un "obba ilu" (rey de reyes en el tambor). "Oru" quiere decir juego y la música es un juego de sonidos. Yo sustituí a Tata Guines aunque mi idea era simplemente hacer mi trabajo".

En esta experiencia acompaña a Merceditas Valdés, la pequeña Aché que venía de la cofradía de Fernando Ortíz. Merceditas exigía un acompañamiento experimentado. Entre las muchas agrupaciones por las que pasó Ángelito se cuenta la Orquesta de Varona y su familia (Varona había tocado con Benny Moré y los Irakere). Con Nicolás Reinoso en sonido contemporáneo que departieron con Gonzalito Rubalcaba en aquellos jam sessions del Festival de Jazz Plaza. "Tengo que reconocer que siento inclinaciones per el jazz latino -revela Ángelito- en esa línea he hecho cosas con músicos como Changuito, Miguel Angá. Enrique Lazaga y Frank Emilio" Ese es el motivo por el que casualmente, pero con cierta razón. se une al jazzista canadiense Jane Bunnett con el que viajó per EEUU durante el año 1996, en pleno boon de la salsa cubana".

Ángelito ha acompañado voces muy valiosas como la de Xiomara Laugart o la gran Beatrís Márquez la "musicalísima", pero también toca donde haya que tocar, lo mismo en una fiesta que en un velorio. "Sabemos que la rumba no es una música ritual, sino profana -explica Ángelito- pero las letras que contiene pueden hablar de dioses, temas costumbristas, santeros, babalaos y hasta momentos de despedida, de dolor funerario".

Ángelito muestra con mucho orgullo uno de sus inventos de la percusión. Se trata de un tambor sin parche, se sustituye el parche por una tabla de plywood pegada con cola. Suena con un sonido cerrado: "el invento es de 1988 y lo hice por la necesidad, para ahorrarme el parch que es caro". Ángel también imparte clases a muchos extranjeros que van en busca de la escencia auténtica de los ritmos.

Este CD lleva el nombre de Ecué Tumba (amigo tumbador) por el talante de Ángelito, y está grabado con sólo cuatro integrantes: dos tumbadores, una caja, un bongo, un catá. En total son 13 piezas de rumba con sus variantes y el abakuá. Pedro Fariñas pone la voz, es un rumbero de marca mayor que procede de los Muñequitos de Matanzas, aunque Fariñas también encauza su voz por el son.

En la percusión nos encontramos con Gilberto Crespo "El Chato" se trata tambororero de fundamento batá y profesor en la Escuela de Música García Caturla de Marianao. El otro percusionista es Alfredo Laffitte, un músico que también fabrica instrumentos, igual que Ángelito González. Con una larga trayectoria artística.

Esta es la entrega de Ángel González con su disco "Ecué Tumba" una obra para escuchar, para animarse la vida y para meditar los timbres, toque y variantes sonoras de la percusión cubana.
--toda biografía por Rafael Lam